LA INTEGRIDAD DE LOS TEJIDOS VEGETALES Y LA FISIOLOGIA DE UNA PLANTA ACTIVA

La “integridad” de los tejidos vegetales, y el que la fisiología de la planta responde a la actividad requerida, son características indispensables que definen las plantas saludables.

La significancia de una alta integridad de los tejidos se refiere a la densidad, y más específicamente a la estabilidad de la estructura molecular. Esto ocurre cuando las moléculas constituyentes están perfectamente formadas y eslabonadas en cruz entre sí por medio de “puentes” minerales. Esos “puentes” son mayormente integrados por Calcio y, aúnque menormente, por Boro.

Este eslabonado cruzado de moléculas ocurre no solamente a nivel de las paredes celulares, sino también en las capas de pectina (el cemento entre las células), y en las membranas de tánto las células como de los organelos (cuerpos funcionales pequeñísimos dentro de la célula). Por ejemplo, la elasticidad y capacidad de respuesta de las membranas a cambios de clima es una necesidad absoluta para que exista una tolerancia al congelamiento de los tejidos vegetales. Mucha de esa tolerancia depende de la calidad del puenteo y eslabonamientos de las moléculas de “fosfolípidos”, “glicolípidos”, “colesteroles”, “proteinas”, con el Calcio.

La falta de suficiente Calcio en los tejidos radiculares, como un ejemplo, resta control al diferencial posible en la permeabilidad de los tejidos, los cuales comienzan a “gotear” el contenido de la célula. Eventualmente ésta deficiencia de estabilidad y control de las membranas lleva a una flacidez, entonces natural, de los tejidos afectados.

La integridad de las membranas es también indirectamente necesaria hacia el que  haya tolerancia al congelamiento, puesto que su funcionamiento eficiente conlleva a una buena fotosíntesis y respiración (reacciones que producen el alimento, y la energía necesaria para las reacciones de transferencia en la planta).

Como se explicó en la publicación anterior, la “liquidez” de las membranas se facilita por el acomodamiento de las fracciones lípidas de la membrana desde ésas con alta concentración de ácidos grasos insaturados. Este acomodamiento requiere energía y componentes moleculares, todos los cuales son más abundantes y usados más eficientemente en una planta en estado saludable.

Lo anterior no lleva hacia el tan importante factor como es una “fotosíntesis eficiente”, que provea la energía y los componentes indispensables para la ocurrencia de cambios de fluidos en las membranas, a tiempo para que ocurra la preparación de tolerancia al frío.

Ocurre que uno de los factores más importantes necesarios para maximizar la cosecha fotosintética depende sobre la calidad de la nutrición de Calcio y Boro. Este concepto está relacionado al principio de la “fotorespiración”, cuando la fotosíntesis se ve reducida dramáticamente durante periodos de calor. La conexión del concepto se basa en la mitigación de la fotorespiración a través de un eficiente acopio radicular de componentes en el suelo, como Calcio, Potasio, Fósfor, y Boro, suplementados con aplicaciones al tiempo aptropiado que contengan esos nutrientes, más carbohidratos.

Ing. Guillermo González S.,
Promólogo